Bienvenida

..Solo quiero ser libre.. por hoy

viernes, 14 de diciembre de 2007

Hambre



Semi acostada,
dibujo mi abdomen con el índice..
Y suena.. ronronea.. es hambre.. pienso
Me levanto,
Tu estás dormido enseguida
Como ayer,
Como hace 10 años..
Danzante, trepidante.. me aderezo en mis propias manos
Y de pronto.. me detengo.. y empiezo de nuevo..
Vibro, una y otra vez.. y mi vientre ya no suena..
Son pequeños espasmos.. melódicos.. rítmicos..
Uno, dos.. uno, dos… tres.. uno , dos.. tres, cuatro
Y entonces recuerdo esa imagen inventado de tu cuerpo afilado..sobre el mío..
y vibro una vez más
y me derramo mientras observo el espacio entre mis piernas donde supongo cabes perfectamente.. en otro recuerdo..
sigues dormido..
Enciendo un cigarro.. lo fumo lentamente..
.. ya no tengo hambre..

domingo, 9 de diciembre de 2007

Ahi va... el cuento..

Marcaje personal

Tocaron a la puerta. No abrimos. Ese día traías la misma blusa blanca. El mismo uniforme de falda azul. Salimos de la clase de diseño y nos dirigimos al café. Nos desviamos un poco porque me pediste acompañarte a ver unos tenis para el gimnasio. En la tienda tomaste tres pares y te los probaste dos o tres veces cada uno. A mí todos me parecían bien. Yo tomé unos para mí y también me los probé. No compramos nada, aunque si hubiera tenido dinero los hubiera comprado todos. No hay mucho que pensar. Las restricciones son otras. Tú decías que no se puede tener todo en la vida. Salimos de la tienda, tu por delante, yo dos pasos atrás. Tu falda era larga, cubría la rodilla, y a mi me encantaba ver la parte trasera de tu pierna cuando dabas un paso hacia delante. Eras tan blanca y esa várice verdosa que no dejabas ver a nadie, me enloquecía. Fuera de la práctica de fútbol, no había otro momento en que enseñaras las piernas. Pero la amistad bastaba de pretexto para que yo si pudiera verlas. La última vez fue para decirme que te habían pateado en la final. Yo te abracé como a mi hermana pequeña y percibí por primera vez tu olor a fruta. Nada fue igual desde ese momento. Me alejé inmediatamente. Tu caminar despreocupado hacía erupción en mis vísceras. Y más era mi resistencia a verte de esta forma. No fuiste mi primer amor y sin embargo, todo era tan fuerte, tan distinto. Notaste mi lejanía y creo, sufriste como yo; no querías perder la amistad de tantos años; de la niñez. Pero fue temporal. El alejamiento sólo me confirmaba mi necesidad de ti. Así que regresé sin esperar que me lo pidieras.
Una barrida en el partido del sábado te dejó lesionada de nuevo, y ya no podías caminar, pero estabas feliz de no haber permitido la anotación. Te cargué hasta la banca, y a pesar del dolor no te quejaste, solo te sostuviste con fuerza colgada de mi cuello. Pude sentir tus pechos tocándome la espalda. Palpitaban una y otra vez y tú jadeabas. No tenías aire. Te acerqué el agua y bebiste desesperada. El agua se escurría por las comisuras de tu boca y yo seguí con los ojos el río silencioso que se filtraba por tu camisa hasta tocarte, ahí, donde esa agua se evaporaba de mi vista. Todos eran focos rojos. Las cosas sencillas al ser tocadas por tu imagen se transformaban, y dejaban de ser cosas de Armida; se hacían cosas nuestras en mi cabeza. Los trabajos de equipo, las desveladas en el estudio de mi casa. Llegamos a tu casa y ya podías apoyar ambas piernas, así que lamenté no cargarte más, no sentir en mi espalda tus pechos, ni tu calor, ni las palpitaciones del cansancio. Te desplomaste en tu cama boca abajo mientras yo te quitaba los taquetes. Estabas exhausta. Tus pies más blancos y marcados por esas calcetas azules me revelaban el tatuaje de tu tobillo que me excitaba tanto, como la rama verde de atrás de tu rodilla, ahora ambos visibles. Te abracé mientras te despojaba de tu playera sudada y cálida. La número 11, Defensa central. El ritual de tantos fines de partidos, algo cotidiano. Y ahora yo me despejaba de la mía. La 9, media de contención. No dijiste nada, nada. Yo esperaba que reaccionaras, que me apartaras, que me golpearas. El encuentro de nuestros pechos fue el estigma, la señal delatora: la tarjeta roja. Y sin embargo ese pequeño detalle, no detuvo las ganas. A pesar de tus dudas, a pesar de tu pudor, a pesar de tu nula experiencia. Te sabías mía y literalmente no habías sido de nadie. Desabroché el sostén y esos pechos apretados antes, se desbordaron frente a mí, se postraban sin más protección que tus manos pequeñas intentando taparte inútilmente. Me hinqué frente a tu blancura y cerré los ojos. Tu permaneciste inmaculada, sin sonidos, sin gestos, sin respuesta... Mis pestañas ahora acariciaban tu vientre de arriba hacia abajo, y un leve movimiento hacia atrás me indicaba que te apenaba, pero no te quitabas. Yo seguía bajando mi cara ciega hasta que intercambiamos los papeles, y ahora tú acariciabas mis mejillas con el vello rizado, esponjado, dulce, suave. Tomaste mi cara con ambas manos y me hiciste subir hasta que mi boca se detuvo en el hueco de tu torso, sentí de nuevo las palpitaciones, el jadeo, y cómo se erizaron tus pezones. Tu respiración se aceleró, mientras yo me adormecía en tu olor fresco, combinado con el olor de mis manos que dejaste acariciaran tu humedad. No había más sonido que el silencio de ambas manos tocando todo. No se escuchaba más que respiraciones agitadas que sofocamos sincronizadamente: yo devorándome tu pezón izquierdo; tú, cerrando los ojos. Mientras una voz atrás de la puerta preguntaba. ¿Armida, Diana están ahí?.
Entonces despertaste. Y ya no éramos los mismos. Repentinamente te volviste la otra de antes. Tus ojos dibujaron una mueca que jamás había visto. No era miedo. Vi asco en tu mirada y lo último que recuerdo es que me aventaste tan lejos como pudiste. Ya no pude pronunciar palabras, y ni siquiera me acongojaba saber que tu madre estaba afuera esperando. Abrí la puerta mientras escuchaba tus gritos secos: ¡Fuera! y cada palabra se me clavaba en la espalda, mientras daba otro paso más.
–Vete, de una vez-.
Y aún ahora siento cómo tatuaste esa palabra en mi espalda. Porque jamás regresé. Ya pasaron varios meses y el exilio fue extensivo. Abandoné todo. Los grupos de la escuela, el equipo de fútbol, y mi lugar ahora es la esquina izquierda del salón por donde nadie tiene que pasar. Estudio sola. Nada ha cambiado en realidad, sigo estando sola como al principio, y encerrada en este cuerpo que tanto me estorba. Vuelvo atrás del día del grito tras la puerta y recuerdo tu torso y tu cara de todo, menos asombro… y siento de nuevo tu calor en mi cara. Y creo que te pasa lo mismo, estás encerrada en ese cuerpo que te protege y crees que negándote a ti misma estarás bien. Y yo aquí estoy deseando que despiertes de nuevo, que cada fin de partido te grite, que ese buscar incesante del hombro fuerte que te acompaña, de quién te quite los zapatos, y quién sepa en qué parte de ti sigues siendo tú, solo lo tenías conmigo. Y tú seguirás escondiéndote como esa rama verde de tu pierna que yo tanto amé. Y será entonces cuando entiendas porqué he tatuado en mi pantorrilla izquierda tu marca.
Hoy nos topamos en el pasillo. Me viste a los ojos. Los clavaste con odio. Y en lo angosto de ese pasillo cuando ya no nos veíamos, cuando mi hombro rozó el tuyo y nuestras miradas se dirigían al lado opuesto, entendí que ya no había nada más que decirnos; y que el único lenguaje posible lo mantenían a lo lejos y en silencio nuestras piernas, que sonreían; con esa mueca verde que ni tú ni yo entendemos.

Ki-rasema

lunes, 3 de diciembre de 2007

Soy Gay!!

Hace tiempo me envió un compañero del grupo de "Al gravitar rotando" una convocatoria para un concurso de cuento breve. "Premio Acento 2007 de cuento breve". Y recordé un cuento en que ya había trabajado con anterioridad y que tenía "algo" que me gustaba. Aun no se qué. Nunca había participado en un concurso de este tipo, y me gustó el reto por el simple hecho de vivir la experiencia. Nunca pasó por mi mente la idea de ganar. Era solo por vivir la experiencia. Un concurso en una que no es mi ciudad, para residentes de Jalisco. Cuento breve, de 1 a 5 cuartillas. Justo el tamaño en que normalmente escribo mis cuentos. Así que me encontró de repente releyendo repetidamente el mentado cuento. La convocatoria cerraba el mismo día que lo envié y me consideré afortunada por haberme animado. -No tengo nada que perder-.



El único compromiso que adquiría era el de estar para la premiación. El día 2 de Diciembre: Ayer. Tan emocionada estaba que llamé a un gran amigo-escritor que también escribía y le compartí mi experiencia, lo invité a participar pero me cuestionaba que la convocatoria ya había cerrado. -Llámalos, van a aceptar tu cuento-, le dije. Lo hizo, con la idea de que no le dedicó el tiempo necesario para su costumbre perfeccionista de ser al escribir. Al tiempo encontré a otro viejo amigo, y sucedió exactamente lo mismo; con la diferencia de que ya en ese momento había una segunda fecha de entrega. Él también entregó el último día de convocatoria.



Ayer fue el día de la premiación. Llegamos tarde, pero Gnozin ya estaba haciendo fila, nos hizo el favor de comprarnos dos boletos para Arturo y para mi, que llegamos patinando literalmente. Nos escabullimos en el salón y se cerraron las puertas. Creo que desde la primaria no sentía esa emoción de estar en el exámen final y saber que tus papás estarán ahí para recibir calificaciones. (Ni mis papás estaban ahí, ni yo iba a recibir calificaciones). Pero bueno te explico para que recuerdes ese revoltijo en el estómago que estoy segura, todos hemos sentido.


Se entregarian 35 reconocimientos a los finalistas, 7 menciones honoríficas, y un primer lugar. Además por supuesto que el gran premio de ser publicado en un libro. El sueño de todos los que escribimos.


Inició la premiación con nombres y más nombres... y aparece el primer conocido Gnozin Navarro "Finalista".. para este momento la angustia ya estaba haciéndonos sudar.. y apretarnos las manos.


Acabaron los finalistas, y mi nombre no fue mencionado. No puedo describir la tristeza que sentí. Y eso que no iba con la idea de ganar. Aun así sentí una tristeza suave, pero profunda, y creo que se me notaba. Arturo me veía a la cara, y me decía: -Ya viene el tuyo-.. y yo más triste me ponía. Porque aun cuando mi cuento me gustaba, no estaba segura de la calidad requerida en esos concursos, y desconocía los parámetros de los jueces..entre otras cosas. Empezaron a nombrar a las menciones honoríficas, ya iban 4 nombres mencionados, cuando escucho "Irasema Sauceda"... y yo no alcanzaba a entender si yo había imaginado ese nombre en quien daba los premios, o si en realidad lo estaba mencionando. Volteé con Arturo que me confirmó que si era verdad, y salí casi corriendo por mi reconocimiento. Una especie de pena me atrapó porque solo atiné a taparme la cara con el reconocimiento.. (otra vez recordé a la niña que va por sus calificaciones).


No había terminado de recibir mi reconocimiento y libro publicado, cuando mencionan a mi otro amigo.. ¡Que emoción, mis dos amigos y yo habíamos sido de los elegidos para ser publicados! Él no estaba en la premiación por estar presentando un exámen así que yo fue por su reconocimiento, y aún tengo conmigo, en espera de tener el momento para entregárselo..


Toda la tarde transcurrió como entre sueños. Hacía tiempo que no sentia esa emoción, y de compartirla de esa manera, con un gran amigo (el que si estuvo presente Gnozin que por cierto era SU PRIMER CUENTO, y ya había sido publicado, y permiado!!), y con Arturo: mi compañero, mi pareja, mi amigo que estuvo conmigo en todo momento..


Todo era júbilo.. hacía tánto que no disfrutaba una satisfacción similar... Todo iba bien. Pero obvio, quién sabía del premio quería leer el cuento. Así que se lo dí a leer a mi hermana, y se lo leí a Arturo una vez más. Mi hermana a su vez, se lo llevó a su oficina y se los leyó a sus compañeros. Hasta el mismo Gnozin me mandó un mensaje haciendo alusión a que la del cuento era yo... Y todos concluyeron lo mismo..

¡¡QUE SOY GAY!!!

Así que yo concluí dos cosas... Que si fuera gay, lo diría. No tengo problema para aceptar esa situación si fuera el caso. Y dos: que disfrutaba más mis textos cuando no tenían que ser "juzgados" por terceros.

Todavía después de la premiación fuimos al día siguiente a una reunión familiar, y el tema de mi cuento era tabú...

Estoy feliz de la publicación de mi cuento, pero creo la gente me conoce poco.

¿Y tú que piensas?

martes, 13 de noviembre de 2007

Zaira está..

Tengo una amiga distinta.. ella es fugaz. Amarrada a sus propios demonios: El tiempo, la disciplina, la perfección. La misma de la primaria con su colita a un lado, las mismas manías, de tocarse el pelo, de arquear la ceja, de protegerse antes de que la ataquen.. sigue siendo la misma. La amiga incondicional de 3 décadas. La sensible, la que escuchaba en silencio, la que estaba. ¿cuántos amigos tienes tú que simplemente están cuando los necesitas?... yo tengo pocos, muy pocos. Y tú sigues tomando ese lugar que desde niñas tomamos. Las amigas que no cambian, las incomprendidas. Tu la seria, la tímida.. yo, que tal? también seria y tímida. Pero ambas crecimos, y la vida nos dio a ambas una oportunidad de ser, de vivir.. encontramos un sueño distinto de lo que vivíamos.. Tu decidiste quedarte, otra vez, como siempre. Yo emprendí la retirada.. el exilio. Ahora años después que nos encontramos tu no eres ya tímida.. yo tampoco. Tu no eres del todo seria, yo tampoco. Ambas encontramos en nuestro retiro esa paz que buscábamos.. la encontramos en la soledad, en el fracaso, en las terribles noches frias, y en las dolorosas reuniones aglomeradas de éxitos, y de frivolidad. Yo la encontré, muchas veces en un libro.. acompañado de una taza de licor.. a veces en sonidos de aviones yéndose a no sé donde.. Tu en los murmullos de los pasillos escolares, en las vidas prestadas de las amigas, en los sueños de mamá y papá, ups esa también fui yo.. Ahora estamos ambas en vidas tan distintas.. y somos también tan distintas.. Tu aguantaste valientemente la vida.. en tu lugar, con tu gente, los amigos, el pasado.. Yo empecé a huir años atrás.. cuando todo dolía, la gente, los amigos, el pasado.. Ahora empiezo a dar pequeños pasos atrás, donde las cosas no duelen.. pero siguen teniendo su significado. Ahora que la vida es breve, y el tiempo eterno.. ahora que nada vale nada.. y que lo rescatable está dentro de un pensamiento o una emoción que nos hace vivir... Hoy me escribiste amiga diciéndome que no te sientes bien.. y sabes? TE ENTIENDO.. no tengo palabras para confortarte.. no soy buena para eso.. pero hoy en este recuerdo de la infancia.. quiero que sepas que cuentas conmigo y que estoy orgullosa de la persona que eres, de la que fuiste y de la que dejaste que solo yo conociera... Gracias amiga por enseñarme tus fantasmas.. por abrirte y por confiar.. Gracias amiga porque cada día me enseñas que la fortaleza no se mide en metros, ni en peso.. gracias por enseñarme a valorar la vida.. y por dejarme saber cuando la estoy regando.. Hace poco me metí al msn y vi la imagen que pusiste.. y solo sonreí.. decía: ZAIRA NO ESTA.
Y en ese momento entendí también que esa es tu forma de permanecer volátil.. de dibujarte sólo.. cuando y donde tu lo decides..

Vive Zaira como tu quieras que al final.. es la única elección que podemos hacer.. libremente!!

Con Dios y contigo..

domingo, 11 de noviembre de 2007

Solo por hoy

... apareces de repente. Te instalas. Te acomodas. Invades mi cuerpo. Primero palpitaciones discretas, sutiles; luego taquicardia. Llegas en mi falta de sueño, en la pérdida de mi siesta. En la pérdida del sosiego. Llegas.. como hoy, y no sé si es el café, o las dos aspirinas que me tomé, o las pastillas para el cólico de la mañana.. o las cervezas de ayer.. ¿O todo junto?.. Y si sólo es el exceso de tiempo.. de este domingo eterno. Y si es que quiero salir y correr y no tengo a donde. Y hago lo del pasado. Me pongo a limpiar lo que puedo. A lavar el baño, a barrer, lavar platos.. Acomodando los papeles que normalmente se apilan en mi escritorio y que tienen su función muy específica.. estar. Acompañarme. Y leo lo que puedo.. revistas, periódicos.. mis propias letras. ¿otra de mis paranoias? la de releer, de autoexplorarme, analizarme a través de mis letras... Y vuelvo a desdoblarme y soy yo la que lee, y también la que escribe, pero somos dos al mismo tiempo. Somos la del pasado de hace una semana, y yo la de hoy que se carcome en estas palpitaciones. Y enfrento el teclado, y conforme van tomando velocidad las manos, estos dedos de uñas cortas, mientras el sonido de una gota caer acompasa mis silencios, y el tac, tac.. del teclado.. la presión corporal va cediendo. Termino mis lentejas, y escucho como la cuchara está lastimando el plato, y me encabrono.. y luego me encabrono conmigo, y ahora son los sonidos los que me están matando. El de la fuente que compré en Tonalá, que golpea abruptamente tanto silencio. Y el único sonido aceptables en este momento es el teclado. Y cualquier otro.. está fuera de tiempo, de lugar.. sale sobrando. Pero no puedo desaparecerlos, es temprano para dormir, y además no puedo. El sueño se ha ido a pesar del cansancio del cuerpo. Y donde están esos compañeros de desvelo? donde el cigarro y el alcohol.. donde la luna? donde están los lenguetazos de mi negra? o sus ojos vidriosos, esa mirada profunda que me entendía? Sabes negra que te extraño? Sabes los cambios que originaste en mi vida? Sabes que esa navidad en que llegaste, cambió algo.. que ya estábamos destinadas a ser amigas?.. No he podido aún ver las fotos del pasado, cuando eras apenas cachorro.. cuando cabías en mis brazos.. viviste las mismas etapas que yo, solo que a mi me salieron arrugas; a tí, canas. Ahora quisiera tanto que acompañaras este periodo recurrente de ansiedad.. poder repetir esas noches acariciendo tu lomo, dándo-te(me) caricias repetidas en que el consuelo venía más de tí que solo te dejabas tocar, que de mí, cuando yo lo hacía.. me haces falta Negra.. pero sé que ya cumpliste..
.. y sigo escribiendo con la idea tonta de que la ansiedad desapareció.. y de repento me detengo.. y me observo.. ya no tengo apretado el pecho, ya no tiemblo.. Y entonces me recuerdo que ni el cigarro, ni el alcohol podrían desvaratar la sensación.. y me doy internamente un gran abrazo, pacificador.. por soportar este día.. aunque sea solo por hoy.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Un momento..

Arturo abrió su blog.. lo tengo justo enfrente de mi, y lo veo cansado. Esta callado, pensativo.. y yo sigo pensando que dentro de esa mirada serena a veces hay pensamientos divagando, que inconscientemente buscan salida. Justo ahora está hojeando una revista, y tiene el ceño fruncido.. un poco. Con el tiempo ido suavizándose ese gesto que lo acompañó en tantas ocasiones. Sigue ahí, indicando algo, pero ahora es sutil.. y en ocasiones siento que se le olvida que está dibujado en su rostro. A veces en ocasiones donde los silencios nos invaden, como ahora. Estoy queriendo adivinar si las cosas están bien, como cuando hablamos por teléfono.. o si seguimos aferrados a nuestras ideas, y a nuestros pequeños monumentos al ego que no nos dejan entender al otro. Yo quiero sentarme a platicar.. tomarnos un café y tener largas charlas de la vida, del presente, y de lo que nos mueve, de lo que nos paraliza.. o dejar de analizar las cosas, eso que tanto NOS HA LASTIMADO.. dejar que solo fluyan esas cosas mágicas que existen en nuestro diario vivir y que hemos dejado que simplemente pasen, sin disfrutar de sus destellos. Te acabas de levantar y me preguntas que si me preparas un té. Yo te digo: -mejor sal de uvas-, me duele el estómago, y es ahí donde se van todos mis pesares, y ahí donde cargo toda esta presión que tanto me ha costado trabajo soltar. Ahora estás aquí enseguida, dándome el vaso y tocándome tímidamente la frente..

Dejo de escribir.. por hoy..

viernes, 26 de octubre de 2007

Depresión

Cómo hacer para entender a otro si uno mismo no se entiende...

Estoy harta..

De tratar de entender las razones ajenas. De justificar los desplantes. De esperar una sonrisa, una flor. Harta de la soledad. Harta de la gente. Harta del sonido del agua de la fuente, del teclado..

Acabo de perder a quien consideraba mi mejor amiga.. Se fue por decisión y ahí no hay nada que hacer. Mi proceder era inadecuado para ella. El mío, malo para sus necesidades..

Cada una en su esquina dándonos una tregua, de la cual nadie se atreve a dar un paso más en falso. A qué le tenemos miedo? si la tristeza, la nostalgia, la decepción.. son ya viejas conocidas. Porque estamos separadas?...

Ella no se entiende.. yo tampoco me entiendo..

Pero agradezco que aún haya más.. cuando un vacío llega para quedarse. No hay vacío tan grande que quepa en el cuerpo.. a mí ya se me empieza a desparramar en toda la habitación.. en todo el edificio.

Y mi otra amiga.. me empieza a tocar la puerta.. No la dejo entrar esta vez. Porque cuando entra, se instala indefinidamente.

Veo este video cuando siento algo de nostalgia... es mi mejor medicina. Gracias Teté.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Octubre...

Los meses de octubre.. llegan y siempre hacen esa especie de revolución en mí. Llegan y aparece con ellos ese olor a humedad, a viento frío, a nostalgia. Llega octubre y esa vieja amiga mía llega con él... acompañando las noches, los días, los momentos en que el sol se mete, y aquellos donde apenas se asoma. Y recuerdo hace años esos meses en León, cuando buscaba dónde vivir en un periódico.. que conocí lugares aventurándome a los sitios que la suerte me marcaba. Donde tuve la dicha de conocer a dos grandes amigas. Eso fué hace ya más de 9 años, y ellas siguen tan presentes en mi vida, como la nostalgia de octubre. Ysabel y Paty son tan entrañables, que cada octubre recuerdo el cumpleaños de una, y aquella noche de Febrero 14 en que festejábamos el "amor y la Amistad" todas sin pareja. (Irónico). Ahí comprendí que la amistad no se forza, no se pide, no se encuentra. Nace en dos personas que se ven a los ojos, en dos que se desnudan sin pena, en dos cuerpos que sin palabras se amarran en un abrazo. Han pasado ya muchos años, y con ellos muchos cambios de vida, de fisionomía, de caracter, de ánimo.. de trabajo, de formas de vida, de ejercicio.. y hoy quise hacer un pequeño paréntesis para recordarme que puedo detenerme en el camino, y disfrutar en silencio esos cambios... ese pelo rizado y corto, que ahora es largo.. esas arrugas bajo los ojos que ya empiezan a gustarme, esa pancita que ahora se asoma en mi vientre. Acepto todos y cada uno de esos cambios.. Acepto que no soy tan radical como antes, y que mi más grande lucha la tengo dentro de mí..

domingo, 23 de septiembre de 2007

Inipi
























































Llegué a casa de Hugo y ya me esperaban para irnos. Tomamos la carretera hacia el Temascal. Isaac me acompañó. El hijo de Sady, que es un gran compañero de ruta. Me contó de sus cambios, de ese principal que le resulta saberse niño y querer crecer de un día para otro; ese querer pertenecer.. Es cumpleaños de Hugo, mi amigo, y ex roomate de Arturo (mi amor), y quiero estar con él, y decirlo lo mucho que significa su amistad para mi, y para mi vida. Y simplemente estar en silencio en esa hermosa caverna ardiendo, donde no nos vemos, pero todos nos sentimos hermanos.


Al llegar nos topamos con Luis, Norma y sus hijas. Ellos bajaban por las lonas, y regresarían más tarde. Pasamos algunos minutos estresantes queriendo que el carro no se fuera a atorar en un bache, y así sucedió.. y al llegar era trasportarme de nuevo a este mundo tan desconocido para otros, y encontrarme con esa paz que solo aquí con los Ochoa he encontrado. Esa mezcla de olores, con sensaciones que rara vez percibo en la ciudad. Es tanto lo que hay que agradecer, que a veces faltan las palabras..

Los hombres de fuego estaban atentos, y serios como de costumbre. Esta vez pensé que sería distinto.. y sí fue distinto... Mi primera vez con Rodrigo corriendo un Inipi, fue como si llegara clases en mi primer día a una escuela nueva. Gracias Rodrigo por tus palabras.. Al fin entendí cosas a las que yo misma había estado buscando explicación... gracias por confirmarme que estando ahí dentro es volver a nacer, es desprenderte de apegos, de todo lo material.. de todo lo que nos mantiene unidos. Aqui solo estamos nosotros, con el mínimo de ropa, con el mínimo de pensamientos. Solos con nuestras intenciones de más amor... en los seres humanos, más paz, más salud.

Dentro cantamos orando por la salud de nuestras parejas, por el amor en todos los seres humanos, dejando para el final nuestra propia curación. Luis sentado junto a Norma cantaron en honor al cumpleaños de Hugo, y en honor a la madre tierra que nos compartía en esta ocasión su cobijo para fundirnos con el calor de las piedras, de las abuelitas. Este ritual tan especial me aclaró la mente.. me enseñó de nuevo que todos somos lo mismo, una misma energía que vibra en la misma frecuencia si nos alejamos de la mente, si dejamos que nuestros cuerpos solo sirvan para un fin común. Si todos oramos juntos, Dios está ahí, está el padre, y la pachamama, y cada uno lo recibe con todo su amor, y con toda la humildad que luchamos por conseguir. Ahí está el fuego, y el agua. Y estamos nosotros sudando, y devolviendo a nuestra tierra, parte de cada uno.

Dejando en esas gotas, nuestros sufrimientos, y nuestras oraciones. Y yo creo que la madre lo siente, y nos regala al salir una hermosa luna en la oscuridad del bosque.. nos regala un calor con ese fuego que nunca se extingue..
Cuando entramos las mujeres tomamos lugar primero, luego de expresar que nuestro ingreso es "por todas mis relaciones", tomamos en silencio el lugar donde nos sentimos cómodos.. Hugo tomó el lugar del Búfalo (el lugar más caliente del vientre), y esto significa que se le ha concedido un regalo más, por festejar su 36 aniversario con sus hermanos.. Luis nos regaló además sus cantos, y las vibraciones de su tambor.. y le dijo a Hugo que este era su año 9, del AMOR.. y no imagino una noticia mejor acogida que estas palabras para mi amigo que tanto merece y quiere el amor en su vida... Ahooo!!
Las piedras fueron colocándose una tras una en perfecta armonía, primero formando una cruz, hacia las 4 direcciones, (Rodrigo siempre al pendiente de que se hiciera correctamente).. Charo, lo hizo con todo el respeto y el amor que las abuelitas merecen... Gracias por tus cuidados..
Una vez que estaban acomodadas se cerraron las puertas, y todos en cuclillas empezamos a orar.. ahí dentro fueron fluyendo con el agua.. nuestras emociones.. y el estómago a mí me daba vueltas una y otra vez.. y yo sabía que ya nos estábamos haciendo todos una misma vibración..

El agua empezó a besar a las abuelitas, y el calor empezaba a inundarlo todo.. que hermoso es sentir que el calor llega poco a poco a cada parte de la piel, a cada intención.. llega y lo tranforma en algo más profundo que hasta ahora no he podido describir. El vapor subía, y poco a poco nos fuimos acostumbrando a la respiración en esa nube de agua, y ahora ya no era algo ajeno.. -bienvenido ese calor que cura.. bienvenido a mi cuerpo.. a mi vida-, -gracias madre tierra por ser mis sustento, y por permitirte estar aquí y compartir con mis hermanos un poco de lo mucho que ellos saben-, -gracias por darles amor y salud-, -por darles los medios para que este Inipi se realice-.. tenía tanto que agradecer..

Fueron 4 puertas... y me sentí feliz de estar ahí y recordar lo que la pachamama tiene para mi, ese encuentro tan maravilloso.. me sentí feliz de conocer a Nube Negra.. de que me permitiera estar a su lado unos momentos, disfruté su compañía y le agradecí también sus bendiciones..Cantamos, y oramos.. y las abuelitas ya nos habían dado toda su fuerza, su poder, su amor.. su curación. Salimos y las caras de todos estaban radiantes.. no había algo ahí que fuera distinto a paz y amor.. y agradecí de nuevo..
Ahí dentro entregué mi relación al agua, al fuego.. para que sea tan clara como el agua y tan intensa como el fuego.. y luego la solté.. para que pueda ser libre.. para que podamos ambos comprender que no nos pertenecemos ni a nosotros mismos.. para que aprendamos a amar sin apegos.. y recordé muchas palabras de la abuela Margarita.. y recordé también a Melvin. Y recordé esa ceremonía donde la abuela le decía cosas hermosas a Melvin..recordar que "el pecado no es pecado es purita experiencia".. y reconocer en ellos toda la sabiduría que los años dan.. gracias a nuestros guías.. Gracias a nuestros cantantes (Norma, Luis, Sady, Marcos, Papo, Cesar, Charo) gracias todos los que no recuerdo sus nombres pero que ya están en mi corazón.. gracias a las niñas que estuvieron en este encuentro. Suerte Rodrigo en tu danza del sol, te envió todas mis bendiciones.. Gracias por darme la oportunidad de despedirme de mi Negra, con tu nube-Negra. Gracias Norma por el gran amor que podemos ver en ti, en tu relación en tu familia.. Gracias Hugo por saber escuchar con el corazón.. ya no tienes que luchar.. ya eres un guerrero..

Gracias a todos amigos, por ese gran abrazo que me dieron al salir.. después de morir, para renacer..

Aho..
Mil Bendiciones Hugo, por estos 36 años!!

domingo, 11 de marzo de 2007

Símbolos de Ira

Hace ya cerca de un año que escribí por última vez.. Y ahora estoy aquí frente a la computadora intentado que todo eso atorado, salga. Y que salga lo más sutilmente, que no dañe, y que no rasgue nada al ser expulsado. Siguen siendo los mismos dedos rápidos en el teclado ahora plateado (que no termina por gustarme), y sigo aquí, quizá con más arrugas y kilos que antes. Y sí, las palabras salen, pero siempre hay dudas.. dudas en lo que me mueve.. dudas en lo que quiero decir, dudas en si realmente quiero que sea leido, o publicado. Siempre he escrito para mi; bueno excepto esa ocasión en que me publicaron un cuento. Pero aún así creo que escribía para mi, y que como dijo alguna vez mi maestra Carolina en la clase de creación literaria.. Irasema, escribes con demasiados símbolos.. Ese día lloré inconsolable. La razón: NADIE había entendido mi texto. Demasiados símbolos. Ahora intento escribir de nuevo. Platicarme cómo estoy, como si me re-encontrara de nuevo con esa Irasema que se quedó dormida en las yemas de mis dedos. Que dejó inconclusa muchas páginas.. pero que sigue generando símbolos, dentro.

Sigo aquí... generando

domingo, 25 de febrero de 2007

Dando tumbos..

Todo empezó con la idea de enviar un comentario a un gran amigo.. Acababa de escuchar en su blog, un cuento del elefante. Yo quería decirle que además de la historia había escuchado su voz. Pero entre la intención y el hecho (de enviar el comentario), había un requisito: llenar los datos para tener una cuenta, y poder enviarlo. Así que me dí a la tarea de darme de alta, y heme aquí.. recordando que también escribo.. que también siento.. y que poco me importa hacerlo bien, que me lean o me manden sus comentarios. Estoy aquí dando tumbos, porque yo, como el elefante, olvidé lo que me hace fuerte, olvidé que una caída no es tanto, y que soy más fuerte, después de cada caida, de cada re-caida.
Gracias por recordármelo

También estoy con Dios y contigo.
Irasema