Bienvenida

..Solo quiero ser libre.. por hoy

sábado, 10 de octubre de 2009


.. punzada en el viente. No estás. Deseo que vengas, y estás; y abro los ojos y no apareces.
Me has llamado a las 10 diciendo palabras ligeras, de buenas noches. Yo no te escucho, sólo pienso en el significado de un te amo frío tras una llamada también corta y fría como la noche. fría como el abrazo no recibido, como la caricia perdida en el aire, y el suspiro atrás de un teléfono mudo. Frío, como tu mano que no me ha tocado, y como la piel cuando se repele, y se separa de otras pieles, de otras temperaturas corporales. Frio como la soledad de las multitudes, como la compañía de los centros comerciales, como los cines de domingo en que deseo estar en el campo con mi padre, y recorrer los maizales cortando la maleza.. como esos mis 5 años de viajar atrás de una camioneta, de ser feliz por la sensación del aire en la cara, y la no necesidad de abrir los ojos, en ese paraiso oscuro compartido con el aire golpeandome la cara..
Frio el que tengo ahora que el efecto del café ha pasado.. que el efecto del alcohol no entró en mi sangre.. ahora que temo a la depresión que viene del alcohol, de la soledad, de un teléfono de mamá que no contesta, y de mis amigos que ya no llaman.. frío del teclado que llora con cada letra, frío de la sonrisa de viviana que se convierte en llanto porque quiere fresas, y las quiere desinfectar... frío de mi misma, de ser gemelas que la gente dice idénticas; frio de estar ahora escribiendo.. cuando debería estar.... o no?

viernes, 14 de agosto de 2009

A la VERA



-Sábila mija, para que te sane pronto... agarra un pedacito y úntatela...-


Hacia una auditoría de producción orgánica, viaje de Texas, a Tamaulipas y de ahí a Veracruz. Son las dos de la mañana, y no puedo dormir, y mi vuelo sale a las 7am a Guadalajara.. sigo aqui en el hotel deseando que una fuerza me mueva de este sillón frente a la computadora, y me lleve a la cama donde yo debería ya estar dormida.. pero no llega.


Y sigo aquí y pienso que debería permanecer despierta hasta las 5 de la mañana, irme en "vivo".. como los ojos lampareados, rojos, con los párpados hinchados.. así sin bañarme, tomar mis maletas, e irme, solo llegar al aeropuerto como autómata.. tomar un café, reirme por dentro.. y por fuera.


La cena; crema de brócoli.. el sueño; ligero. El alma; volátil.. las manos: veloces..


Frente a mi un arreglo de orquideas, hermosas como a mi madre le gustan, un poco artificiales para mi gusto. Frente a mi, también.. atrás de las flores un espejo, y entre las flores se ven mis ojos.. cansados, esas marcas que han ido surcando la piel erosionada.. así voy buscando mi espacio en este territorio, en este oasis donde he elegido vivir, en esta cuerpo en que he elegido estar, dentro de esta cáscara que me protege de todo, de este hermoso artefacto automático que me ha dado mi madre por cuerpo; de esta facilidad de conectar un solo pensamiento con una sonrisa, de conectar una idea con 10,000 palabras en un teclado. Asombrada de las maravillas de ser, de existir, de sufrir por un tono de voz, de gozar por un nombre encontrado, sin búsquedas.. por lo afortunada de soñar con flores, y despertar en medio de la nada.. entre plantas de sábila..

martes, 9 de junio de 2009

Ahora que...


Soñaba todas las noches algo distinto. Una noche, soñé que tenía una moto, era negra, y opaca, hermosa. A la mañana siguiente asustada y desesperada pregunté a mi mamá -¿Dónde está mi moto?- Ella me miró extrañada y me dijo: -¿Moto? tu no tienes moto-. Yo seguía buscando en el patio, en la cochera, donde yo imaginaba que podría estar; pasados unos minutos descubrí que ni siquiera sabía manejar una moto, y no era posible que yo tuviera una siendo tan pequeña. A mi madre le aterraban las motos, y jamás dejó que mis hermanos mayores tuvieran una.
Así he tenido sueños recurrentes donde pierdo “algo”, la moto, la memoria, la ropa, pierdo el equilibrio, el apetito, los dientes, pierdo el asombro, a mis padres, pierdo a mi perra Negra. Sueño que algo me es quitado sin darme cuenta; y despierto, como siempre, asustada y buscando eso que perdí.
Han pasado casi 30 años desde ese día de pesadilla motorizada, y anoche soñé que me robaban mi bicicleta. En ese mismo instante, corrí tras el ladrón que pedaleaba rápidamente; lo perseguí cuesta arriba, bajé calles empedradas, subí bardas adoquinadas, brinqué sobre un auto en movimiento. No quería que se escapara como siempre. Caí sobre el ladrón, y él soltó mi bicicleta, pero al alcanzarlo pude verlo de frente. Tenía mi cara. Al verme sus ojos crecieron. Se desnudó de rostro, de identidad. Y un cuerpo sin rostro salió corriendo mientras yo lo veía alejarse como buscando algo…hasta desaparecer. Hoy desperté sonriente, como nunca, y mi bicicleta estaba recargada en la pared, donde siempre ha estado.
Estoy esperando la noche con ansia…o habré perdido también mis sueños?

viernes, 10 de abril de 2009

Lentamente...


..Siempre he vivido con la idea de mantener un paso en la vida, un ritmo... No el de la ciudad, cualquier que ésta sea, ni del trabajo.. no el de mi pareja. El mío.. ese ritmo que me dice que lo que hago camina por y para una razón a veces ininteligible a otros, a veces hasta a mi misma. Algunas veces pensé que era una clase de paranoia, de tener el control de mi misma, y por lo tanto no dejar que otros controlaran cada uno de mis actos... Ayer leí en el periódico un artículo y hablaba de eso con lo que yo me casé hace algunos años, desde que tengo uso de razón: "Slow Life".. decía el artículo.. es seguir tus instintos, y dedicar minutos.. a aquello que te hace feliz.. Tomar un café.. charlar con un amigo, ver el amanecer.. manejar en carretera y fumar un cigarro... Y recordé una plática que tuve con un amigo hace algún tiempo..él me decía que la vida era eterna (era una clase de definición que él se había trazado para comprender su propia existencia).. y yo le decía que para mi la vida es fugaz... desde ese momento comprendí que la vida solo es lo que cada uno de nosotros desea ver... para mi sigue siendo un instante... fugaz.. pero lo sigo viviendo igual: lentamente..

miércoles, 18 de marzo de 2009

Elemental




Desenterrándote de mi, salgo a la superficie.
Agua, fermentada en esa planicie clara,
donde se sumergen esos turbios manantiales nuestros,
que arañan las paredes de mis laderas consumiéndolas lentamente..
En esa incisión casi imperceptible, sutil, que se dilata y contrae, que aflora cuando estás y luego se adormece..
Fuego, devorando cada hoja cautiva en la enredadera de mi pelo,
defoliándome de ti, renaciendo en cada encuentro, reverdeciendo en cada movimiento lunar, en cada marea, en cada azote de puertas por el viento brutal, que se calma y se hace nada.
Que va dejando silencio y una ensordecedora soledad.
Agua, tierra, fuego, viento,
espacio convergente de aleaciones de sabores y olores que sofocan la razón..
Inyéctame tu tacto de una vez,
desgarra lentamente esta película asfixiante que me aisla de ti, de tu sonora carcajada, de ese aroma perenne a madera húmeda que se cuela por mis poros cuando me diluyo en ti,
cuando me pierdo en tus ojos de piedra volcánica, a punto de estallar.
Justo antes.. de que lo notes.