Veo la frase y me retumba como un sonido distante.. una imagen que desconozco.. algo ajeno. Cómo dejé que eso pasara? en qué momento me perdí? -no lo se-. Pero veo que sonrío menos, y requiero cada vez más... He aprendido y desaprendido la libertad.. Y la distancia todavía incrementa ese sentimiento. De qué sirve mover los tiempos, las actividades para regresar a casa.. será que siempre es mejor la espera o el camino que el destino en sí?... Cada vez escuchas menos, y yo cada día quiero ser escuchada un poco mejor.. estoy triste porque creo que he perdido al amigo. Y me duele porque parte de esa libertad de que hablo, me pide que te deje ir.. y que no te exija algo que tu de manera natural no puedes dar..
Estoy ávida de una charla completa de 20 minutos sin que otros temas se interpongan entre nuestras miradas.. Que no sea más importante el carro, la gente, la ropa, el pelo, el tipo de comida, o la tardanza del mesero. Ávida de contemplar la vida, y sentirme feliz per se. De tomarnos de las manos y desaparecer al mundo.. De que solo una mirada baste.. es mucho pedir?
Bienvenida
..Solo quiero ser libre.. por hoy
viernes, 7 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
